En nuestro día a día pueden venir a nuestro encuentro la sensación y el malestar de la frustración, pero no solemos pensar, ¿por qué nos frustramos? ¿Quién no se ha frustrado en algún momento de su vida? Yo me atrevería a decir que nos solemos frustrar con mucha asiduidad. Si estuviésemos en una reunión, y nos pidieran levantar la mano a todos los que hayamos sentido en algún momento esta sensación, yo sería una de las personas que la levantaría;…